LOCUTOR.- (CON VOZ SOLEMNE) ¡Esta Cadeneta de emisoras propias y alquiladas presenta!,,,

 

DISCO: “POMPA Y CIRCUNSTANCIA”, A PP DURANTE 5 SEGUNDOS Y PASA FONDO

 

LOCUTOR.- (SIGUE CON TONO SOLEMNE)

 ¡EL LENGUAJE RADIOFÓNICO!

 

MISMO DISCO: SUBE A PP Y FONDO Y EMPIEZA A DESVANECER

 

LOCUTOR.- Una sección a cargo del locutor, actor, guionista, presentador, programador, escritor y, en suma, RADIOFONISTA, Mariano de la Banda.

 

SONIDO: PITOS FUERTES, CON ALGUNOS POCOS APLAUSOS EN PP

 

MARIANO.- Bien: agradezco en lo que valen esos pocos

aplausos y tomo buena nota también del escaso entusiasmo

mostrado no por los más ruidosos, sino por una sola persona, el

ruidero y operador de sonido que hoy me ha tocado en desgracia.

 Espero que sea tan amable de cerrar los potenciómetros

correspondientes para acabar con esos sonidos que hacen pensar en la

presencia en el estudio de un público que no existe, ni tampoco

necesitamos. Si es tan amable, compañero...

 

SONIDO: PITOS Y APLAUSOS DESVACENECEN CON RAPIDEZ

 

MARIANO.- Gracias, muy amable, compañero de control. Puede usted seguir enfrascado en la lectura de su ejemplar de EL DISCURSO DEL MÉTODO, como hacía cuando yo llegué, que ya le avisaré si se necesita de nuevo su amable colaboración.

 Realmente, tendría que empezar por agradecerle al compañero que, aunque a regañadientes, nos haya ayudado a ofrecer de principio una muestra de algo que también se llama LENGUAJE RADIOFÓNICO, aunque no es precisamente del que yo quiero hablar. Ese es un lenguaje técnico usado en la radio por los guionistas desde tiempos inveterados: las indicaciones para operadores de control o sonido se escriben con mayúsculas, subrayadas y empezando fuera del texto de lectura en el margen izquierdo. Eso permite que los señores operadores de control no pierdan el tiempo leyendo las tonterías que solemos escribir los guionistas e ir directos al grano de su cometido en una sola ojeada. Me refiero, claro, al estudio previo del guión para preparar los discos y sonidos requeridos; porque más tarde, cuando llegue el momento del directo o la grabación, su fina sensibilidad sí necesitará conocer los contenidos y tonos de las intervenciones para subrayarlos convenientemente.

Pero baste con esa somera muestra y entremos ya en materia. Por si los silbidos, aclaro ya que no voy a intentar aquí enseñar a nadie el lenguaje radiofónico, que se les supone a ustedes sabido y estudiado en colegios de pago y Facultades de Ciencias Variaditas. Para que no haya estampida de fugitivos, especifico que me voy a limitar a poner de manifiesto algunas diferencias claras entre el lenguaje que se usa en los medios escritos y que, tontamente y como el que no quiere la cosa o no la ha reflexionado, seguimos aplicando cuando trabajamos en medios audiovisuales que, mire usted por dónde, o escuche usted por dónde, suelen tener características algo distintas. Me parece a mí, vamos. La cosa va a quedar más claro si empiezo por una anécdota en la que fui protagonista allá por 1960 ó 61. Yo había pasado por los tres cursos de Radiofonismo de la Cadena Azul en Radio Aranjuez, más otro año de ampliación en Radio Juventud de España, antes Radio SEU. Como yo, y antes o después que yo, muchos otros profesionales como Luis del Olmo, José Luis Pécker, Antolín García, José Manuel Gozalo, Miguel de los Santos, María Teresa Campos, Eduardo Sotillos, José Luis Uríbarri, etc. Sin embargo, ante la “señora Administración”, éramos bien poca cosa. Por ejemplo, si no tenías “carné de Prensa”, no te dejaban entrar a las pistas del aeropuerto de Madrid-Barajas. Podías hacer tus entrevistas más tarde, ya en las salas del aeropuerto, pero las pistas estaban reservadas para quienes tenían su carné  oficial de Prensa. Hasta que, un buen día, yo conseguí que nos dejaran entrar a algunos otros. La escena se desarrolló ante el mostrador correspondiente del aeropuerto, y en conversación con una amable pero progresivamente estupefacta funcionaria. Transcribo la conversación entre la señorita y el señorito –soltero por entonces- Mariano de la Banda:

 

                                    -¿Me permite su carné de Prensa?...

                                    -Verá: es que yo no prenso nada, señorita.

                                    -¡Perdón!...¿Cómo dice?...

                                    -Digo, señorita, que yo no prenso nada.

                                    -Perdone; pero es que...para pasar a las pistas es obligatorio el carné de Prensa.

                                    -Pues, mire, señorita: con este aparatito que llevo colgado del hombro (un Philips portátil particular recién importado de Holanda), yo recibo a través del micrófono señales acústicas que se transforman inmediatamente en señales electromagnéticas, y quedan grabadas en esta cinta marroncita que ve usted aquí. Después, cuando llegue a Radio Peninsular, esas señales electromagnéticas las vuelvo a transformar en acústicas, y se las ofrezco a los oyentes de mis programas.  Ya ve cuántas cosas he hecho; pero prensar, lo que se dice prensar, no lo he hecho ni lo pienso hacer hoy.

                                    -Espere, espere...espere un momento que llame al jefe.

La conversación, palabra por palabra, se repitió con el jefe del negociado que en el aeropuerto de Barajas facilitaba a los periodistas el acceso a las pistas para entrevistar a las figuras que llegaban. Esta escena real la protagonicé en los años sesenta, el mismo día en que llegaba a Madrid la cantante gala Françoise Hardy, con la que me inmortalizó el No-Do de esa semana que filmó mi entrevista durante el paseo entre la pista de aterrizaje y el edificio del aeropuerto. Así quedó prueba gráfica de que convencí al jefe de negociado de que, además de la PRENSA, ya existía con pujanza un medio distinto llamado RADIO, al que algunos periodistas aún miraban un poco por encima del hombro. Quizá por aquello de que, en cuanto el oyente se nos descuidaba, le colocábamos en medio de la entrevista un anunció del Avecrem. Pero hacía ya bastantes años que se sabía en los hogares españoles que existían unos mozos y mozas que no prensaban ni por las tardes y a los que sugería y proponía llamar RADIOFONISTAS don Aníbal Arias Ruiz, creador de las Estaciones-Escuelas de la Cadena Azul. Esa era la petición que se hacía ante la Real Academia Española y su Diccionario. No es que haya llovido mucho desde entonces, porque la pertinaz sequía de la época no estaba para dispendios húmedos, pero sí han pasado más de 50 años desde aquellos intentos de afirmación de una personalidad propia y de las peticiones de reconocimiento de una realidad perfectamente audible, ya que no legible. Pues, si alguien quiere saber en qué quedo la cosa, le copio con mucho gusto y con dos dedos lo que el DICCIONARIO-2001 de la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA da como definición de la

palabra RADIOFONISTA: <<Persona que trabaja en  el servicio de instalaciones de radiotelefonía>>. Advierto: el subrayado es mío y me lo pienso llevar en cuanto acabemos con esta historia. Queda claro que, para la Real y no sé si para el Athletic, seguimos sin existir, a menos que accedamos a llamarnos <<radiodifusores>>, (<<que radiodifunde>>). Conmigo que no cuenten durante este siglo.

 

SONIDO: UTILIZANDO EL INTERFONO ENTRE CONTROL Y ESTUDIO, EL OPERADOR DICE:

 

-CONTROL.- ¡Conmigo, tampoco!

.MARIANO.- Gracias por la solidaridad, compañero. Dios se lo pague con un buen convenio y con ningún reajuste de plantilla. En definitiva: que estamos donde estábamos, pero que nos quiten lo cobrado. Somos lo que somos, aunque cueste definirnos. Y, si ustedes se fijan, notarán algo que yo he dicho en público muchas veces: cuando el hombre de radio ha hecho algo importante o, al menos, interesante para la Sociedad, se le suele definir como un “gran periodista”, en tanto que si alguno resbala y patina con sus posaderas sobre algún charco, se dice rápidamente de él que es un “locutor”.

 

SONIDO: EL OPERADOR  VUELVE A HACER USO DEL INTERFONO

 

-CONTROL.- ¡Jefe!...¿Va a durar mucho la batallita esta!

-MARIANO.- La doy por terminada, compañero. Veo que se cumple lo que siempre he dicho a sus colegas: sois el termómetro o indicador de los humores de la audiencia y más vale andar pendientes de vuestra actitud.  “Control que bosteza, audiencia que ronca” es el refrán que acuñé un día de vaya usted a saber qué año, si es que usted tiene tiempo que perder en idas y vueltas. Así que, espoleados por el vigilante, vamos a entrar en materia. ¿De qué “LENGUAJE RADIOFÓNICO” quiero ocuparme?.

 

SONIDO: FUNCIONA OTRA VEZ EL INTERFONO

 

CONTROL.- ¡Aaaaaarranca, Marianito, que llego tarde al concierto de Rostropovitch!

MARIANO.- En ello estamos. Hablo, o quiero hablar, del lenguaje que tiene como punto de partida el habitual pero que los profesionales vamos transformando y reelaborando para convertirlo en arma de la comunicación. Porque, aunque pueda parecer extraño, hay un “cierto lenguaje” que no es el de los ciudadanos “de a pie” o “de a utilitario”. Existe una variante con giros y modos que sólo los informadores solemos usar. Por ejemplo: supongamos que acaban de llegar a España Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Con tan fausto motivo, media España anda blasfemando y más contra las hordas infantiles y juveniles que llevan dos días invadiendo las aceras con el juguete de moda: el patinete. Las ancianitas y los jubilados se las ven y se las desean para llegar hasta el antiguo sitio del trance peligroso, el semáforo, y que ahora es el único punto seguro de su caminata. De repente, uno de los mozalbetes patinadores atiza un tantarantán en plenos tobillos a un pulcro cliente del Imserso, pelirrojo por cierto y con bastante cabello aún, que se desploma sobre la acera tras una espectacular voltereta. Con tan mala suerte que su nuca ha dado exactamente contra el bordillo de la acera. “Golpe del conejo”, que dicen los castizos, y en un segundo el Estado que empieza a ahorrarse una pingüe pensión. Nos hemos quedado sin ancianito pelirrojo, con lo que bien que nos caía, por culpa de lo mal que ha caído. ¿Y qué dice la gente en un caso así? ¿Cómo se cuenta un accidente como éste? Supongamos que, ante el corro de viandantes que se ha formado inmediatamente en el lugar “de autos”, un peatón que acaba de llegar y que no ha visto nada, pregunta: <<¿Qué es lo que ha pasado?>>. Con un modesto ejercicio de imaginación, voy a transcribir algunas contestaciones:

-ELISA, LA CASTAÑERA DE LA ESQUINA: <<Pues que un arrapiezo de esos de los dichosos patines de las narices se ha cepillao a un viejo>>.

-MATÍAS, PORTERO DEL 18: <<Pues que se lo han cargao al Zanahoria. Ya ve usted, cuarenta años de taxista sin un mal accidente y, nada más jubilarse, le matan tontamente en la acera. ¡Hay que joderse, oiga!>>.

-DON MANUEL, CATEDRÁTICO EMÉRITO: <<Un deceso que se veía venir. La proliferación de artefactos rodantes en las zonas peatonales termina lógicamente en accidentes y hasta en muertes>>.

-ALONSO, EL DEL BAR: <<Pues que lo ha matao del golpetazo. Como nadie mete en cintura a estos jodíos críos, pues ya ve usted: cadáver al canto>>.

¿Pero qué pasa si le preguntamos al joven de la izquierda, el periodista, ese que anda tomando notas afanosamente en su cuadernillo desde el primer momento? ¿Cómo cree usted que lo contará este periodista y muchos otros periodistas? Apueste unos cuántos euros conmigo a que le dirá algo así:

-BORJA-MANUEL, PERIODISTA CON CONTRATO TEMPORAL: <<Los patinetes se han cobrado una nueva víctima>>.

Ahí lo tiene: puro y genuino lenguaje periodístico. A ningún particular se le ocurre nunca  decir eso de <<cobrarse víctimas>>.

-MATÍAS, PORTERO DEL 18: <<Naturaca. ¿Qué coño es eso de “cobrarse”? El Zanahoria no le debía un duro a nadie>>.

-ALONSO, EL DEL BAR: <<Y que lo digas, Matías. Los cuatro tasis que ha gastao en toa su vida los pagó al contado, ahorrando los duros y sin pedir ni un préstamo! ¡No te jode el del “cobrar”!

Puro eufemismo o frase acuñada en el gueto de las redacciones que ha hecho fortuna, pero que no ha pasado a la calle ni a sus aceras o veredas, que dirían en las Américas. Y, si hace falta demostrar que el chico del contrato temporal no es el único con su patinete cobrador, ahora mismo les endoso –y por el mismo precio- una sarta de ejemplos que demuestran que el cobrador del frac es un inútil al lado de maderitas rodantes, huracanes o aludes de nieve.

                        .Francisco J. López, El Mundo: La nieve no llegó a cobrarse ninguna vida...

            Nada más leerlo, el columnista estrella del periódico saltó como un tigre sobre la frase:

.Francisco Umbral, El Mundo: ...cuando  lo cierto es que la nieve

 no se cobra nada, sino que un esquiador se da un jaulazo contra

un pino.

            Pero ni en su propio periódico le hacen caso los "cobradores del ataúd":

            .Editoriales en El Mundo: Era la primera de las 23 víctimas que la banda se ha cobrado este año. / El mal de las vacas locas se ha cobrado la primera víctima política en España.

                        .Títulos en El Mundo: La huelga general en República Dominicana se cobra un muerto./ El escándalo del libro "millonario" de Chubais se cobra su primera víctima./ Las carreteras españolas se cobraron 4.034 vidas en 1997./ Los accidentes caseros se cobran dos millones de heridos al año./ El Estrecho se ha cobrado 2.000 vidas desde 1990, según las ONG./ El conflicto argelino se cobra 100 muertos desde el pasado domingo./ El GIA se cobra las vidas de 10 militares al este de Argelia./ La legionella se cobra la tercera víctima en Alcoy.

Y, si no hacen caso al señor Umbral en su propio periódico, figúrense en el resto del mundo mundial. Son mayoría los que dicen o escriben eso de <<se ha cobrado>> en lugar de <<ha causado>>. Se trata de un claro ejemplo de lenguaje exclusivamente periodístico. Pasen y cobren, señores.

            .Título en El País: Un atentado suicida contra un destructor de EE UU en Yemen se cobra seis muertes.

            .El País: Los reclusos de Villanubla recibieron como a un héroe a aquel joven de 21 años que se acababa de cobrar tres vidas.

                        .Telemadrid: El temporal de nieve se ha cobrado su primera víctima.

                        .Cope: La operación salida del puente de San José se ha cobrado ya tres víctimas.

                        .Tele 5: Las tormentas de agua helada en Canadá se han cobrado ya veinte vidas.

                        .José María Ardanza, lehendakari del Gobierno vasco con el PNV: La inhumanidad de algunos ha querido cobrarse una vida humana...

                        .Matinal Ser: Se reunirán hoy para estudiar la situación del sector de la construcción, que en los últimos se ha cobrado seis víctimas.

                        ."Radio-Hora" en Radio España de Madrid: La rotura de un depósito de agua en Melilla se ha cobrado una nueva víctima.

Como llevamos visto, el giro que puede oírse y leerse a diario en los medios no ha calado en la calle; pero, sí hemos conseguido que aparezca  en el Diccionario de la Real Academia Española. La acepción número 12 de COBRAR ya reza: <<Llevarse víctimas>>.

 

SONIDO: DE NUEVO LA VOZ DEL OPERADOR DE CONTROL A TRAVÉS DEL INTERFONO

 

-CONTROL.- Lo ha dejado usted muy clarito, maestro ciruela; pero me temo que se está usted perdiendo en ramas colaterales del árbol central.

-MARIANO.- ¡Vaya frasecita, amigo!

-CONTROL.- A tono con las suyas, jefe.  Por cierto: ¿No podría usted usar un estilillo más modelno? Parece usted un charlista de posguerra, oiga.

-MARIANO.- Vamos a intentarlo, criticón mío. La rama principal del árbol salió del tronco con aquello de que no es lo mismo PRENSAR que GRABAR o REGISTRAR. Hay muchos otros casos en que se advierte que, muchas veces y mucha gente, no tenemos conciencia plena del medio en el que estamos trabajando. Puesto que estamos en la “CASA DE LA RADIO”, vamos a poner unos ejemplos que se me vienen a la cabecita sobre el asunto. En vez de teorizar sobre lo que sería el lenguaje radiofónico, o explicarlo, vamos a ver lo que no lo es. Un trabajito “por exclusión”. Vamos a ver con ejemplos reales que, hoy día, todavía quedan hábitos que confirman que no tenemos conciencia plena del medio en que se está trabajando:

            QUE TE VEO, MATEO

                        .El Larguero en la Ser: Le hemos preguntado por Capello y mira

                        lo que ha dicho.

.José María García: Miren ustedes; Pasa...que los otros grandes se han reforzado gastándose miles de millones y el Atleti, no./ Miren ustedes: pasa que es líder el Real Madrid, que les aventaja en la friolera de veintiún puntos./ Miren ustedes dónde está Eugin Berzin...

 Y uno, a esas horas de la noche, con las luces apagadas para más inri, mira y no ve nada. Es más, se corre el peligro de que tu pareja ande aún despierta y te lance un "¿se puede saber qué miras a estas horas?". En la radio nada se ve, aunque todo se imagine. Y cada uno a su manera. Una palabra vale por tantos miles de imágenes como oyentes haya en la cama en ese momento. Cada uno, con la suya. La imagen. Es contra natura, por ejemplo, transmitir por radio una exposición de pintura. Lo único que se consigue con ello es poner de manifiesto la carencia del medio radio: para bien y para mal, no dispone de imágenes visuales. Que muchos pueden pasar años sin tomar conciencia del medio en que trabajan y cobran, puede comprobarse en el siguiente ejemplo:

.Ramón Tamames, Cope: Y este señor que está a mi derecha

también demostró algunas cosas.

                        .Víctor Márquez Reviriego: Don Ramón....que estamos en la

                        radio. Hay que decir que ese señor es José-Luis Gutiérrez,

                        porque los oyentes no nos ven.

             En la tele, si no te la has cargado otra vez, sí se suelen ver las cosas.

            Algunas no merecen la pena, pero eso es otro cántico.

                        .Las Noticias en Tele 5: Hablaremos de ello después de escuchar

                        los titulares del día.

             ¿Con los ojos cerrados?

                        .Julio Anguita, Coordinador de Izquierda Unida: ¡Hay que ver lo

                         que hay que escuchar!

             Parece que hubiera escuchado lo que no querían que viera, aunque

            estuvieran hablando por la pantalla de ver cosas.       Como queda patente,

            no siempre se tienen claras las fronteras entre los medios. Además, la

            pelea entre ellos, aunque sean complementarios,       seguirá de por vida.

            Tengamos en cuenta, naturalmente, al último de los  medios de

             comunicación llegados al centro del ruedo, por ahora:         INTERNET,

            que participa de casi todas, con texto de prensa, sonidos de radio e

            imágenes estáticas (como la prensa)  o en movimiento (como          la

            televisión). El caso es que llegan unos y dicen:

            UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

             Los de la radio replicamos:

            CADA PALABRA PUEDE PROVOCAR MILLONES DE IMAGENES

 Y parece obvio: la palabra MUJER provoca en cada oyente la imagen de "su" mujer favorita. HOMBRE supone tantos millones de "Tarzanes" distintos como oyentes femeninas estén atentas a la jugada. ¿Y qué pasa en la radio cuando alguna circunstancia pone en evidencia la carencia que es consustancial con el medio, la falta de imágenes? Si a los mandos está un auténtico profesional de radio, no pasa nada. Tiene el recurso de sustituir esas imágenes por dos elementos imprescindibles y consustanciales con el medio: la palabra precisa, la música y los sonidos. Así lo pusieron de manifiesto dos cadenas radiofónicas cuando ETA secuestró y, posteriormente, asesinó al concejal de Ermua, Miguel-Ángel Blanco. Las cadenas televisivas sustituyeron sus logotipos por el ya clásico y solidario lazo. La Cope aportó su solución:

.Frases Cope: En la radio, las imágenes son palabras. La imagen

de nuestro lazo azul es la palabra LIBERTAD.

 Muy bien. También se hubiese podido hacer un "lazo sonoro" como solución. La SER se decidió por la música. Durante esos días, la SER mantenía de fondo, como sonoro lazo azul, una triste voz cantante femenina.

 El mal ejemplo, totalmente contrario a lo que acabamos de decir, lo dio Matinal Ser el día 16.8.97. el informativo ofrece el palmarés completo de ganadores del Festival de Cantes de las Minas, celebrado tradicionalmente en La Unión, Murcia, sin ofrecer ni una nota DE FLAMENCO. Eso no es radio. Eso, y no admito discusiones de lunes a domingo,

            PRENSA LEÍDA EN PÚBLICO

 Muchas de las cosas que oímos por la radio o que nos ofrecen por cualquiera de las "pantallas amigas" son PERIÓDICOS  TRANSMITIDOS por radio o televisión.  La única diferencia es que, en televisión, vemos al busto parlante y nos lo imaginamos cuando se trata de la radio. Puritita PRENSA  ESCRITA o RADIO  TELEVISADA. Ejemplos claros:

            RADIO  TELEVISADA

                        .Madrid-Directo en Telemadrid. Se ve a la enviada especial a la

inauguración de los pisos de Valdebernardo dentro de una

vivienda. Y dice: Estos pisos tienen un precioso patio interior y

un bonito jardín. Pero sólo se la ve a ella, que no es que no

mereciera la pena; pero nada de patio ni de jardín.      

                        .Antena 3: Ayer cruzamos los dedos por la suerte de los

                        deportistas españoles. Hoy, los descruzamos y hacemos el signo

                         de la victoria.

             Pero de lo dicho no hubo nada. Nos quedamos con el cuasi-estático

            busto parlante que ni cruzó los dedos a la vista del personal ni los

            descruzó para hacernos el signo de la victoria que pusiera de moda sir

            Winston Churchill, "premier" británico. Lo pongo otra vez con letras

            gordas:

             RADIO  TELEVISADA

             Pura lectura televisada.

              Y, cada domingo, un ejemplo de lo que podríamos decir que es un

            contrafuero, por no exagerar y llamarlo "contradiós": un canal televisivo

            conecta con diversos campos de fútbol durante la celebración de los

            partidos, pero no puede dar imágenes de los mismos hasta que los

            partidos hayan terminado. Así que la imagen ofrecida es la del reportero

            a pie de banquillo, con todo el fondo de la banda larga, comentando lo

            que ha ido pasando, y de espaldas al terreno de juego. En múltiples

            ocasiones, el presentador en estudio le tiene que decir al que está

sobre el terreno que acaba de producirse un gol y hasta quién lo ha

                        marcado, porque el sufrido y supuesto informador está de espaldas al

                        terreno de juego para no darme la espalda a mí, que soy tan importante.

 ¿Eso qué es?. Ni tan siquiera llega a

            RADIO  TELEVISADA

Es puro desaprovechamiento del medio que se caracteriza por la

posibilidad de ofrecer imágenes. Porque tampoco es del todo PURA 

RADIO. La radio no es, únicamente, lectura de notas y noticias, como

parecen pensar algunos –no todos- de los llegados a ella desde la prensa

escrita. Otro mal ejemplo se dio al ofrecer a altas horas de la noche el

programa SOLA EN LA CIUDAD. Una presentadora-escuchadora

 dizque provocativa, recibiendo las confidencias de personas que

llamaban por teléfono. Nada más. Un estudio radiofónico visto a través

de la pequeña pantalla. Pura y simple

             RADIO TELEVISADA

            Incluso, se produce algunas veces un hecho que demuestra a las claras

            que el oficiante no tiene muy claro que no sigue en la radio, sino que está

            en la televisión.

                        Canal de televisión.- (Se ve a pantalla completa la viñeta del día de Ricardo y Nacho en El Mundo, con su texto y su canesú)

             La presentadora dice en off :

                        .En la viñeta de Ricardo y Nacho se ve a dos policías que llevan detenido a un ladrón, y uno de ellos le dice al otro...

            Y, ahí, lee íntegro el texto que estamos leyendo los espectadores en la

            viñeta.

Como si siguiéramos en la radio.

             A mí me gustó siempre decir que la radio es EL SONIDO DE LA VIDA, que viene a ser lo mismo que LA VIDA COMO SUENA, tal y como le gustaba decir a  Tomás Martín Blanco, comunicador de primerísima línea durante pocos años porque decidió saltar escalones arriba y fue Director de Programas de la Cadena Ser y Director General de Onda Cero. ¿Que a qué viene esto? Muy señoritos míos, sean buenecitos y recuerden: sin ambientes, sin músicas y sonidos que la vida tiene al natural, el resto es LECTURA TRANSMITIDA POR RADIO o PRENSA RADIADA. No le estarás sacando al medio todas sus posibilidades. Si hablamos de televisión y se cuentan las imágenes ausentes de la pantalla, estamos de nuevo ante la LECTURA TELEVISADA. Ni lo uno es RADIO ni lo otro es TELEVISIÓN.

             EN LA RADIO Y EN LA TELE NO HAY PÁGINAS

 Repetimos hasta ponernos pesaditos: aunque trabajen a diario, la radio y la televisión no prensan nada; aunque aprieten las noticias una contra otra a fuerza de velocidad, ni tienen "página de sucesos" ni "página de deportes" ni “página de cotilleos”, aunque eso sí que parezca imposible. La televisión, a lo sumo, podrá televisar páginas, pero no las tiene. Ahí asoma la orejilla algún periodista de prensa trasladado a la radio o la televisión. Difícilmente me imagino yo a ninguno de ellos poniendo por escrito algo así como <<en nuestra sintonía deportiva...”>>.

                        .Antena 3: En página de salud, hablaremos de trasplantes.

                        .Avance Informativo, TVE: En página política...

            Si nos ponemos estrechos y hacemos abstracción de los sentidos

            figurados, en radio o televisión tampoco "se pasa página", ni en lo de los

            Gal ni en nada. Es de agradecer, por eso, que alguien aplique la

            imaginación al vocabulario del medio y use la metáfora ideal:

                        .Ernesto Sáenz de Buruaga, TVE: Cuando tengamos más

                        información, abriremos una ventana en nuestra programación

                         para darles la última hora del accidente de Navarra.

Por cierto: aprovecho que esto es un folio para “pasar página”, cosa que se empeñan en hacer muchos radiofónicos y televisivos.

            TITULARES SIN SUPLENTES

 Hasta la llegada masiva de los informadores formados para la Prensa

                        escrita, en la radio –se lo juro- no había "titulares"; había títulos,

                        cabeceras, enunciados y cositas así. Llegaron los prensadores,

                        acostumbrados a titular las noticias, y comenzaron a llamar titulares a los

títulos o titulillos, hasta que la Academia se ha rendido y le dio en 1992

 validez a esa acepción.

             NO ABREVIES, QUE ES PEOR

 Cuando se escribe para otro en radio y televisión, e incluso cuando se

                        escribe para uno mismo, las abreviaturas son peligrosísimas. En la época

                        primera de Radio SEU, luego llamada Radio Juventud de España,

                        cuando por allí andaban los José Luis Pécker, Fañanás, Domínguez

Millán o Carlos González, se estaba emitiendo en directo un guión sobre

el descubrimiento de América. Se habían repartido los papeles entre

locutores, actores y actrices, pero se les quedó sin adjudicar una voz, que

vamos a llamar

                        VOZ  TERCERA

             El narrador arrancaba diciendo algo así como. "Colón descubrió

             América con tres carabelas". Ahí, el operador de control metió un

            "chan-tatachán" musical.

 

SONIDO: EL CONTROL ATACA DE NUEVO POR EL INTERFONO

 

            -CONTROL.- Se dice una RÁFAGA o una CORTINILLA.

            Lo sé, lo sé; pero ese es su negociado y está bien que lo defienda. El caso es que, después del "Colón descubrió América con tres carabelas",  siguió el guión:

                                    .VOZ  PRIMERA .- "¡¡¡La Pinta!!!...

(Otro "chan-tatachán", perdón, otra ráfaga)...

                                    .VOZ  SEGUNDA .- ¡¡¡La Niña!!!...

 (Más ráfaga a todo clarinazo...que hubo que prolongar, porque no había nadie para decir lo siguiente. Hasta que, al primero que pasó por el pasillo, lo cazaron a lazo y le dijeron "¡deprisa, pasa y grita esto con voz brillante!". "Esto" era una frase escrita así:

- ¡LA STA. MARÍA!

Y el buen hombre pasó y dijo):

                                    .VOZ  TERCERA .- "¡¡¡LA SEÑORITA MARÍA!!!   

             Excusado es decir que el "chan-tatachán" siguiente hubo de prolongarse

            durante minutos, porque cuentan que allí no había forma de seguir.

             Repito:

             ¡FUERA  ABREVIATURAS!

             Y vamos con otra recomendación para los que se decidan por la radio:

            NO  MONTES EL  NÚMERO

             Mucho cuidado al manejar números cuando se escribe para la radio; mejor te vas

             CON LAS CIFRAS A OTRA PARTE

 Es peligroso asomarse al mundo de los números cuando se escribe o lee con prisas. Conviene escribir EN LETRAS las cantidades. Nunca en cifras, por si se te va una coma o un punto y el que lee lo dice mecánicamente. Así le pasó a una inolvidable compañera en Radio Aranjuez, que puso a los participantes en la Vuelta a España en una media de veintiocho mil quinientos kilómetros por hora. Le escribieron 28.5OO Kms/h. si le hubieran puesto veintiocho kilómetros y medio por hora, el equívoco no se hubiera producido y no hubiéramos tenido, por un día, ciclistas "a reacción" o, para ser más correctos "de reacción". Si no hay más remedio que andar con cifras, lo mejor es darlas "redondeadas". No da tiempo a retener que algo ha costado trescientos cincuenta y nueve millones, ochocientas noventa y nueve mil pesetas.  Mejor: casi trescientos sesenta millones.

             Aviso: lo que no conviene redondear es el número premiado en la Lotería

Nacional es el 39.999, no digas que ha tocado casi el cuarenta mil. Es broma.

             Y NO ME ASUSTES AL PERSONAL

                           (SIN NECESIDAD)

             MÁS DE LO QUE YA LO ESTÁ

 Cuando te echas en cara un periódico, sabes inmediatamente dónde ha explotado la bomba, dónde se han producido los muertos nuestros de cada día líbrenos Dios, o quién es el que ha muerto y dónde. Recuérdalo cuando trabajes en RADIO o TELEVISIÓN. No me hagas, por ejemplo, lo que nos hizo una presentadora el 2 de Octubre de 1996.

                        .Telemadrid: Noticia de última hora: una avión 747 se ha

                         estrellado.

Ya estamos todos los españolitos con el corazón en un puño. Y los que tenían a un familiar volando en esos momentos, ni te cuento. Pero sigue y dice, por fin, lo que tendría que haber dicho lo primero:

                        .Telemadrid: Pertenece a las Líneas Aéreas Peruanas y ha caído

                        junto a Lima.

            Suspiro de alivio general, aunque esté mal decirlo. Ya se sabe que los muertos, cuanto más lejanos, parece que murieran menos para el receptor de la noticia. Y para el periodista que puede valorarla en primera página o relegarla en función de la distancia a las páginas interiores. Perdón amiguísimos limeños.

 Ahora que lo digo, resulta obvio que en un periódico o revista hubiera dado igual. Los datos tranquilizadores para parte de la audiencia, y siento decirlo pero es la realidad, se detectan en el primer vistazo en un periódico, pero necesitas oírlos en la radio o en la tele.

             Otro caso más que me pilló, como a tantos otros, mirando a la pantalla:

.Antena 3: Noticia de última hora  (EMPIEZA EL SUSTO, AL VER SU ROSTRO GRAVE DE LA PRESENTADORA). Ocho personas han resultado muertas (¿DONDE, DONDE?) y cerca de sesenta han resultado heridas (¿DONDE, DONDE?) al chocar un tren de alta velocidad (¿DONDE, POR DIOS?) en las proximidades de Piacenza, Italia. (¡¡¡POR  FIN!!!).

A la tercera fue la vencida. Hasta a mí se me alcanza que si se hubiera redactado la noticia poniendo en primer lugar "En Piacenza, Italia,..." no se hubieran asustado los que tenían algún familiar o ser querido viajando, por ejemplo, en el AVE. En la radio, y en la televisión si no estás ofreciendo imágenes que lo aclaren por sí solas, hay que llevar la precaución de no alterar más que a los justos.

 En otra ocasión, un pesquero español que había ido a faenar a las costas de Irlanda lanzó un S.O.S., a causa del fuerte temporal. Hubo que esperar más de 24 horas para recibir noticias:

.Telenoticias: Noticia de última hora. Un avión irlandés ha localizado esta mañana el pesquero español que, efectivamente, se encontraba frente a las costas de Irlanda. El barco estaba desaparecido desde ayer y se espera que mejoren las condiciones de la mar para poder llegar hasta él. Los nueve tripulantes están vivos.

 ¿No se podía haber encabezado la información esta frase? En un periódico, seguro que esa sería la entradilla a la noticia.

             CASO  MÁXIMO

Digámoslo por lo fino: se esperaba el óbito, pero nunca llegaba el deceso. El 2O-N estaba al llegar pero el "equipo médico habitual" iba certificando la larga y cruel agonía. En esas circunstancias, hubo grupos que tenían preparados pañuelos, y hasta sábanas, para enjugar sus lágrimas, pero también los hubo que compraron champán y lo pusieron a enfriar en el frigorífico. Si ambos fueran sinceros, podrían contarnos cuántas veces sacaron a escena pañuelos y botellas y tuvieron que volver a guardarlas por culpa de los comunicadores imprecisos en los días anteriores al 2O-N. "Esta noche ha muerto..." empezaban a decir en la radio o en la televisión y, cuando pañuelos y botellas se ponían en pie como un solo adminículo de velatorio, remataban la oración con un "...en la India el ministro tal". ¡A guardar todo otra vez! Cambiabas de emisora y venía el siguiente sobresalto: "Noticia de última hora. Ha muerto...."....pero tampoco era.

 Resumen: informaciones de radio y televisión redactadas con formato de prensa escrita, como tantas otras veces. El medio es el medio y el mensaje tiene su propia forma y personalidad como hemos visto en los ejemplos.  Y vamos a dejarnos ahora de disquisiciones a lo McLuhan sobre si el medio es el mensaje o el masaje interesado al cliente como suelen decir los graciosos.

             MARCHANDO OTRA DE SINCRONIZACIÓN

Que nadie diga luego que no lo he advertido y que tendría que haberme puesto más pesado: en la tele manda la imagen y no caben voluntarismos. Si te empeñas en darle tono de emoción desde el primer minuto a uno de esos partidos de color plomizo que nos tocan en desgracia cada 99,99 de cien ocasiones, harás dos cosas: la primera, el ridículo; la segunda, provocar la estampida de los dedos en busca de otra narración menos falsa. Si las ovejas balan es porque se aburren con lo que les toca ver y tu tono de entusiasmo inexplicable no va a tapar el irremediable cero-cero. Esta es una de las veces en que una imagen sí desmiente a mil palabras.  Por eso, y por más cosas, podemos darte el siguiente aviso:

             ROSENDO, QUE TE ESTÁN VIENDO

 Cuando estés en la tele, no se te ocurra seguir con los mismos hábitos que tenías en la radio. Nada de hacer cortes de mangas al aire cuando acabas la entrevista con algún ministro estiradote. Nada de acordarte por el interfono de la familia de los que están charla que te charla en control sin hacerte ni puñetero caso. Nada de enchufarte pelotazos y carajillos por vía oral mientras te pones el primero en la manifestación anti-droga, ni de miradas asesinas al operador de control que se ha equivocado de ráfaga, cuando nunca le mandas besos si te saca de apuros. Recuerda que no estás en la radio; que estás expuesto. Mira que mira el dios de las audiencias y se puede dar cuenta de que eres un pequeño déspota que sabe dulcificar la voz cuando hace falta. La cara es el espejo del alma. Gimnasia facial diaria, y a adaptarse al nuevo medio se ha dicho. Si no, tu credibilidad bajará muchos enteros en la bolsa de la comunicación.

             ¿Y TÚ DE QUIÉN ERES?

En la televisión y en la prensa escrita y gráfica, eso siempre se sabe. La televisión con su logotipo en una esquina de la pantalla y los diarios y revistas con su cabecera siempre están identificados para el usuario. La radio plantea el problema de que, salvo contadas ocasiones o cuando el aparato es de sintonización automática, el oyente puede pasarse un buen rato sin reconocer la emisora. Tiempo hubo en que el sonido particular de cada una ya servía de identificación; o el estilo; o las voces. Hoy en día, la uniformidad es masiva. Todas las emisoras utilizan las mismas señales horarias del Observatorio de Madrid, utilizan músicas de sintetizador muy parecidas y abren sus informativos con el mismo formato (¡Para qué molestarse, si "todo está inventado"!): Saludo, noticia del día, titulares y sumario. Por eso te digo:

            TE QUIERO VER CON EL CARNET ENTRE LOS DIENTES

            El carné de la emisora es su INDICATIVO. Nunca está de más repetirlo,

            hombre. Sirve de identificación y, de paso, de publicidad. Y todo por el

            mismo dinero. Es la última obviedad que apunto. Sencilla, pero no

             simple.

 

SONIDO: ENTRA EN ESCENA DE NUEVO LA VOZ DEL CONTROL

 

-CONTROL.- ¿Es de verdad la última?

-MARIANO.- Por este siglo, sí. Despídame de la audiencia con garbo, o con salero, o con dulzura, pero con música. Lo dejo en sus manos, señor artista.

-CONTROL.- Allá vamos. Si le vale, bien. Si no, da igual, ya le he cerrado el micrófono, jefe. La última palabra, para que vea, la tienen estas manitas. ¡Hasta otra!

 

SONIDO: DISCO  CON LA CANCIÓN TRADICIONAL “YA SE VAN LOS PASTORES A LA EXTREMADURA”, DESDE PALABRA.